viernes, 15 de diciembre de 2006

La Ingeniería Social

Bajo el nombre de Ingeniería Social (literalmente traducido del inglés Social Engineering) se encuentran comprendidas todas aquellas conductas útiles para conseguir información de las personas cercanas a una computadora. Es una disciplina que consiste, ni más ni menos en sacar información a otra persona sin que esta sé de cuenta de que te esta revelando "información sensible".

Hoy en día sólo son necesarias las malas intenciones y una conexión a Internet para sembrar el caos. es cuestión de conocimientos, teniendo en cuenta que en los sistemas operativos más populares, se antepone la comodidad a la seguridad del sistema mismo. La mayoría de los ataques a la seguridad se deben a errores humanos y no a fallas electrónicas. Los intrusos usan "ingeniería social" para acceder a los sitios, y siempre alguien los deja entrar sin ningún problema.

Tradicionalmente, los intrusos se han valido de los engaños para conseguir atacar al eslabón más débil de la cadena de usuarios y responsables de un equipo de cómputo o de una red. De nada vale encriptar las comunicaciones, sellar los accesos, diseñar un buen esquema de seguridad para las distintas estaciones de trabajo y jerarquizar convenientemente los accesos a los mismos si no contamos con un personal que se halle lo suficientemente preparado para hacerle frente los engaños externos.

La principal herramienta que manejan actualmente los creadores de virus es la que se ha dado en llamar ingeniería social. Con este curioso término se engloba una serie de tretas, artimañas y engaños elaborados cuyo fin es confundir al usuario o, peor todavía, lograr que comprometa seriamente la seguridad de sus sistemas. Esto no es un conocimiento exacto pero, al ponerse en práctica con un grupo tan elevado de posibles víctimas, el éxito casi siempre está garantizado. Aprovechando sentimientos tan variados como la curiosidad, la avaricia, el sexo, la compasión o el miedo, el vándalo interesado consigue su objetivo, una acción por parte del usuario.

La ingeniería social es una acción muy simple, pero peligrosa. Los "hackers" llaman a los centros de datos y fingen ser un cliente que perdió su contraseña, o se dirigen a un sitio y esperan que alguien deje la puerta abierta. Otras formas de ingeniería social no son tan obvias. Los "hackers" son conocidos por crear sitios Web, concursos o cuestionarios falsos que piden a los usuarios que ingresen una contraseña. Si un usuario escribe la misma contraseña que usa en su trabajo, el hacker puede ingresar en las instalaciones sin tener que descifrar ni siquiera una línea de código.
En la práctica, los autores de virus (gusanos o troyanos) emplean la Ingeniería Social para que sus creaciones se propaguen rápidamente. Para ello atraen la atención del usuario y consiguen que realice alguna acción que, normalmente, consiste en inducirlo a que abra algún archivo que es el que procede a realizar la infección. De hecho, la mayoría de las pérdidas provocadas por los efectos de los códigos maliciosos tienen su origen en la ignorancia u omisión de políticas de seguridad.

El personal de una empresa debería de seguir las siguientes recomendaciones para evitar caer víctima de las trampas de la Ingeniería Social:

1. - Antes de abrir los correos analizarlos con un antivirus eficaz y debidamente actualizado, ya que cualquier mensaje de correo electrónico puede contener códigos maliciosos aunque no le acompañe el símbolo de datos adjuntos.

2. - Nunca ejecutar un programa de procedencia desconocida, aun cuando previamente sea verificado que no contiene virus. Dicho programa puede contener un troyano o un sniffer que reenvíe nuestra clave de acceso.

3. - Los usuarios no necesitan tener acceso a todo tipo de ficheros ya que no todos son necesarios para su trabajo habitual, por ello puede ser conveniente por parte del administrador bloquear la entrada de ficheros con extensiones ".exe",".vbs", etc.

4. - Nunca informe telefónicamente de las características técnicas de la red, sus localizaciones espaciales o personas a cargo de la misma. En su lugar lo propio es remitirlos directamente al responsable del sistema.

5.- Controlar los accesos físicos al lugar donde se hallan los servidores o terminales desde los que se puede conectar con los servicios centralizados de control.

6.- Nunca tirar documentación técnica a la basura, sino destruirla.

7.- Verificar previamente la veracidad de la fuente que solicite cualquier información sobre la red, su localización en tiempo y espacio y las personas que se encuentran al frente de la misma.

8.- En caso de existir, instalar los parches de actualización de software que publican las compañías para solucionar vulnerabilidades. De esta manera se puede hacer frente a los efectos que puede provocar la ejecución de archivos con códigos maliciosos.

10.- Controlar que las anteriores instrucciones se cumplen sistemáticamente.

Ing. César A. Betancourt Alvarez

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